Lágrimas que no salen,
que se me derraman por dentro
y llegan un mar de soledad,
de tristeza y lamentos.
Un mar que ya está creado,
que siempre estuvo ahí
ahora ha estallado
y no me deja vivir;
sus aguas han embravecido,
las mareas cambian
y los niveles han subido.
Y sus profundidades tiran de mí,
me sumergen, me ahogan
y no me dejan resurgir.
Y me envenenan por dentro,
cada gota, cada lágrima
derramada por mi sufrimiento,
cada sensación
que me desgarra por dentro.
Mas yo callo,
aguanto la respiración
y me dejo sumergir
¿Por qué?
Porque las lágrimas están revueltas
y ya no sé cuál es cuál,
y buscar una entre ellas
es buscar una aguja en un pajar…
porque nadar es difícil
cuando te ahogas en la mar,
porque es más fácil caer y caer
y perderte en la profundidad…
es más fácil que seguir luchando
en un mundo sin piedad.